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Onintza: 197 partidos seguidos y una gripe

El pasado 13 de enero, en Zaragoza, Onintza Aduriz no pudo jugar frente al Mann-Filter Casablanca, una circunstancia prácticamente inédita desde que la alero donostiarra debutara con el equipo en la temporada 2009-10, cuando el IDK Gipuzkoa militaba en Liga Femenina 2. Una gripe tumbó a Aduriz y acabó con una racha brutal de 197 partidos seguidos disputados entre Liga Femenina 2 y Liga Dia.

“Fue una pena perderme el partido, pero estoy contenta de haber podido jugar tantos seguidos. No sabía el número exacto, son muchos”, reconoce Aduriz, que volvió a las canchas el pasado sábado. Atrás queda ya la citada racha. Debutó cuando tenía 18 años, un 3 de octubre de 2009 cuando el equipo de Azu Muguruza -entonces denominado UPV- visitó al Alvargómez en Guadalajara. Aquel día también estaban en la cancha Iulene Olabarria y Toch Sarr. “Me acuerdo de la fase de ascenso que jugamos aquella temporada, pero del primer partido no, la verdad. Solo que en Guadalajara ya había jugado antes un Campeonato de España”, dice.

En estas diez temporadas, antes del citado choque en Zaragoza, Onintza solo se había perdido un partido, el 10 de diciembre de 2011 contra el Reus Deportiu en el Gasca. Su única lesión importante desde entonces fue una rotura en el menisco externo de su pierna derecha, pero ni siquiera eso le impidió tomar parte en la recta final del curso 2014-15. “Tenía el menisco roto, pero el médico me dijo que no era peligroso seguir jugando y no paré. Algún día se me bloqueó un poco la rodilla, pero no tenía un dolor fuerte, así que seguí y me operé a final de temporada”. Su recuperación fue muy rápida: “Pronto empecé a andar y a trabajar piernas y fue muy bien”.

Aduriz reconoce que hace falta tener “suerte” para estar libre de problemas físicos durante diez años, aunque ella también pone de su parte: “Me cuido bastante, aunque no soy obsesiva, en temas como la alimentación. Y luego en verano no paro, sigo entrenando y tratando de fortalecer las piernas, pero nada diferente a lo que hacen otras jugadoras”.

La actual es una temporada diferente para la alero de 27 años (cumple 28 el próximo 25 de febrero), ya que está compaginando los entrenamientos y los partidos con su trabajo como dentista en Pamplona, lo que le obliga a un importante esfuerzo. Ella misma lo cuenta: “La temporada pasada no sabía si seguir jugando o no, pero conseguí compaginar las dos cosas y comencé un reto para mí, que es trabajar y vivir en Pamplona, y venir aquí a entrenar. Lo estoy llevando mejor de lo que pensaba, está siendo ameno porque Azu me da la libertad de no entrenar por las mañanas y si algún día llego tarde por el trabajo no me agobia. Y en la clínica donde trabajo me han facilitado el tema de los horarios y de cogerme fiesta cuando tenemos que ir de viaje por los partidos. Para mí es importante sentirme cómoda en los dos sitios”.

Su rutina diaria es agotadora: “Se me hace un poco duro porque cada día salgo a las siete y media de la mañana de casa y no vuelvo hasta las diez de la noche. Trabajo, cojo el coche y vengo a entrenar. No paro. Pero venir al Gasca y que todo el mundo me reciba bien me motiva. Quería crecer profesionalmente pero también seguir jugando. Y ahora es como que me siento plena, estoy muy feliz. Pese a que es una paliza, estoy súper contenta de hacer las dos cosas”. De hecho, Aduriz está ofreciendo quizás su mejor nivel en Liga Dia: “Creo que estoy jugando bastante bien. Cuando trabajo, estoy pensando en el trabajo y me olvido del equipo. Y cuando vengo al Gasca, estoy a tope entrenando. Estoy disfrutando mucho”. La donostiarra se alegra de haber decidido el pasado verano seguir en el IDK Gipuzkoa: “La verdad es que sí tuve dudas, porque necesitaba avanzar en mi profesión. Pero ahora puedo hacer las dos cosas y estoy muy contenta”.

Como anécdota, alguna compañera ya pasó por la clínica de Donostia donde hizo prácticas: “Ahora, como estoy en Pamplona, les pilla lejos, pero cuando hice prácticas en Donostia vino Gaby Ocete y la atendí yo”.